''Un camino largo, una recompensa que vale la pena''
Bachillerato es una mierda. Decidme lo que queráis, para gustos colores, pero me sabe mal, bachillerato es una porquería de curso. Os contaré mi trayectoria durante los dos peores años de mi vida.
Comencé el primero de bachillerato con 0 entusiasmos, y muy tranquila. La que te esperaba Larita.
Acababa de recibir el premio a las 100 mejores medias de ESO en mi comunidad autónoma. Para mi, la enseñanza obligatoria de secundaria la encontré super entretenida. Sabía poco de muchas cosas, pero iba a aprender, y en poco tiempo tenías un plano general del mundo, desde el punto de vista político, histórico, literario, ético... y durante el curso me mostré muy entregada a todas las asignaturas, en especial a las de ciencias que eran mis favoritas. Al llegar al bachillerato, pensé (muy ignorante yo), que si seguía la misma mecánica que había llevado durante esos 4 años me iría de perlas... que ingenua era de verdad.
Durante el primer curso no me identifiqué con ninguna asignatura. Las de letras las encontraba odiosas, en mi vida había visto tanta literatura concentrada en 11 páginas, por lo menos, en un tema. Catalán, aún la encontré más interesante que castellano, aunque a mi parecer, creo que fue por la profesora. Una era una vaga, que no le apetecía hacer clase, pero era una vaga amigable y cariñosa, por tanto, las clases más o menos, se hacían amenas. La otra parecía que había salido de un reality show, El inspector Gadget en persona. Venía con su gabardina manchada todos los días, la misma camisa, ese recogido que me llevaba... lo peor de todo es que era una mujer odiosa. No se organizaba las clases, hacía exámenes larguísimos imposibles de acabar, y si ya te cogía manía adiós a tus notas fabulosas. Mi profesora de inglés se la sudaba un montón dar clases, y a mi que su asignatura se me daba bien, no presté atención mucho. Faltaba mi historia, la adoraba la asignatura en 4º de la ESO, y ahora siendo de ciencias no podía cursarla.