martes, 27 de junio de 2017

Mi experiencia en Bachillerato

''Un camino largo, una recompensa que vale la pena''



Bachillerato es una mierda. Decidme lo que queráis, para gustos colores, pero me sabe mal, bachillerato es una porquería de curso. Os contaré mi trayectoria durante los dos peores años de mi vida. 

Comencé el primero de bachillerato con 0 entusiasmos, y muy tranquila. La que te esperaba Larita.
Acababa de recibir el premio a las 100 mejores medias de ESO en mi comunidad autónoma. Para mi, la enseñanza obligatoria de secundaria la encontré super entretenida. Sabía poco de muchas cosas, pero iba a aprender, y en poco tiempo tenías un plano general del mundo, desde el punto de vista político, histórico, literario, ético... y durante el curso me mostré muy entregada a todas las asignaturas, en especial a las de ciencias que eran mis favoritas. Al llegar al bachillerato, pensé (muy ignorante yo), que si seguía la misma mecánica que había llevado durante esos 4 años me iría de perlas... que ingenua era de verdad. 

Durante el primer curso no me identifiqué con ninguna asignatura. Las de letras las encontraba odiosas, en mi vida había visto tanta literatura concentrada en 11 páginas, por lo menos, en un tema. Catalán, aún la encontré más interesante que castellano, aunque a mi parecer, creo que fue por la profesora. Una era una vaga, que no le apetecía hacer clase, pero era una vaga amigable y cariñosa, por tanto, las clases más o menos, se hacían amenas. La otra parecía que había salido de un reality show, El inspector Gadget en persona. Venía con su gabardina manchada todos los días, la misma camisa, ese recogido que me llevaba... lo peor de todo es que era una mujer odiosa. No se organizaba las clases, hacía exámenes larguísimos imposibles de acabar, y si ya te cogía manía adiós a tus notas fabulosas. Mi profesora de inglés se la sudaba un montón dar clases, y a mi que su asignatura se me daba bien, no presté atención mucho. Faltaba mi historia, la adoraba la asignatura en 4º de la ESO, y ahora siendo de ciencias no podía cursarla.


Las de ciencias, las encontré horrorosas. Mis matemáticas, que tanto me gustaban, eran super aburridas, y si, ahora que he hecho segundo de bachillerato, las mates de primero son una base para las de segundo. Biología, yo que quería en ese momento dedicarme a la genética, no encontré mi interés entre rocas y sistemas del ser humano. Mi profesora estaba embarazada, por tanto, no estaba a la labor de enseñar. A mi en ese momento, lo que me interesaba era la célula, las teorías de Mendel... y no lo que estaba estudiando, así que me negué a ver el lado bonito de la biología y a decir que todo era una mierda, que no me entretenía y cruzaba los dedos que en segundo fuera diferente. Ahora que he acabado el último año, me arrepiento de como me comporté y de lo negativa que me puse. La química me gustaba un montón, pero solo la hicimos durante unos cuantos meses, y luego venía la física. Yo odio la física. Hasta ese momento sacaba buenas notas, pero sabía que no era lo mío. Al final, la odié con toda mi alma. Cultura científica, una asignatura que había sido práctica durante tantos años, y el año que empiezo bachillerato por la puta l'OMCE, la ponen teoría. Saqué muy buena nota, ya que tenía temas como biotecnología, genética, biomedicina, y además tuve una profe que era el sol en persona. 

Como conclusión de primero de bachillerato, no encontré la motivación en nada, me encontraba perdida, el resultado de mis notas no eran satisfactorias para mi, y más después de haber recibido un premio por las mejores notas del curso anterior. Me estresaba por trabajos que no debería hacerlo, estudiar 3 temas era un mundo para mi. No sabía organizarme porque el año anterior estudiaba el día antes y me funcionaba y ahora no. Parecía que no había interés por explicar, ni enseñar, sino todo el rato hablaban de la SELECTIVIDAD. Además, tenía compañeros de clase que te deseaban más el mal, que el bien. Una mierda de curso vamos.

Pero segundo...segundo tiene tela. Es un curso muy estresante,  tienes poco tiempo y tienes mucha materia, y como tus profesores no se organicen bien, lo vas a pasar mal en la Selectividad. 

Si en primero me encontraba perdida, en segundo no sabía que hacer con mi vida. Durante un año dando el coñazo, queriendo hacer genética, con ilusiones para segundo, pues cayeron al suelo. Yo tenía la mentalidad de hace 2 cursos atrás. Genética como un juego y blah blah blah. Mentira. No me identificaba con lo que hacía. Además la sustituta que había venido no le caía muy bien la verdad, así que me penalizaba por todo con exámenes de 7 temas y más. En mi vida había sacado un 5 en biología, en mi vida. Además, la materia era acumulativa, para acostumbrarnos y prepararnos bien para la prueba a final de curso. Yo no estaba acostumbrada a estudiar 10 temas con 3 días de antelación, ya me diréis vosotros. En catalán, mi tutora ''favorita'', no quería corregir. No supe mis notas hasta ver el boletín, 2 meses para corregir 2 exámenes, flipante de verdad. Y si te quejabas, estabas acabado. Y volvemos a lo de antes; en mi vida me había quedado una asignatura, pues ale un 4 de catalán. Mi profesor de castellano era un señor mayor que no estaba para hacer clase, hablaba super flojo y como nos iba a preparar para la selectividad, si ni explicaba en clase, no le apetecía. El de filosofía, con el cambio de ley para la selectividad provocaba que los de ciencias no nos podríamos presentar a esa asignatura, entonces llevaba un relax en las clases que no había tenido en el año anterior. Física, he dicho que la odiaba ya ? Tuve la idea de apuntarme a esa materia porque si quería hacer genética me ponderaría 0'2. Una asignatura enfocada a gente que había hecho tecnología, y yo sinceramente me aburría en clase aunque mi profesora era un amor, un cielo. Aprendí más de cultura con ella que con nadie más. Si me hubiera gustado la física hubiera seguro aprovechado las clases con ella.

Pero en la vida todo no es malo. Tuve asignaturas y profesores muy buenos como química, hasta final de curso que no me gustó porque era teórica, historia hasta final de curso que tampoco me gustó y tenía un profesor un poco chulo. Volví a amar las matemáticas, las encontré super divertidas y saqué muy buenas notas... 

Pero el problema era, vuelvo a estar perdida en que iba hacer con mi vida. La idea de la genética la había descartado porque ya no me gustaba y la única materia que me llamaba era la historia, pero no me quería dedicar a eso durante toda mi vida. En el segundo trimestre volvió mi profesora de primero de biología, y estudiamos inmunología, y enfermedades transmisoras. Yo estaba en mi salsa en esos temas. Después de reflexionar mucho, pensar mis capacidades, los resultados que estaba sacando me decanté por la rama de ciencias de la salud, una rama que nunca me la había planteado. En concreto la Enfermería.

Segundo de Bachillerato, el problema no es la materia, que sí que tienes que estudiar mucho, pero acabas mentalmente destrozado. Tuve bastantes ataques de ansiedad, llorando en los baños del instituto diciéndome a mi misma que no podía más, que iba a dejar el curso. Soy una persona muy exigente conmigo misma y ver que no sacaba los resultados que quería me frustraba más. Pero, al final del día, debemos de aceptarnos a nosotros mismos y lo que hacemos. Hay cosas que no podemos cambiar y una de esas son nuestros resultados, y lo mejor que hay que hacer es mirar adelante y no decaerse uno mismo. 

Si tenéis la oportunidad de ir a un centro donde os preparen bien y tener una clase con buenos compañeros, os será ameno estos dos años. Yo necesitaba esos dos pilares para encontrarme bien, y no los tuve. Buscadlos vosotros, si podéis claro.

                             Algún día vas a decir: "Ha sido difícil, pero lo conseguí"


                                                       
                                                     ♥






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